Podemos hablar de las competencias como la capacidad de un individuo para hacer un trabajo de la forma idónea. Una competencia es un conjunto de comportamientos definidos y visibles, que se muestran en acción en una situación específica, y que facilitan una guía estructurada que permite la identificación, evaluación y desarrollo de los comportamientos en individuos y colaboradores.Algunos académicos ven la “competencia” como una combinación de conocimientos prácticos y teóricos, habilidades cognitivas, comportamientos y conductas utilizados para mejorar el rendimiento; o como el estado o la calidad de estar calificado para desarrollar adecuadamente una tarea o trabajo. Por ejemplo, la capacidad de gestión puede incluir el pensamiento sistémico y habilidades de influencia y negociación.Las competencias incluyen todos los conocimientos, habilidades y atributos relacionados que hacen parte de un puesto de trabajo de un colaborador y que son necesarios para un adecuado desempeño. Este conjunto de cualidades específicas del contexto se correlacionan directamente con un desempeño laboral superior y desde el acompañamiento de las áreas de Gestión Humana esta información se debe usar como un estándar contra el cual medir el desempeño laboral, así como para desarrollar, reclutar, contratar y retener colaboradores.Las competencias y los modelos de competencia pueden aplicarse a todos los colaboradores de una organización o pueden ser específicos de su puesto de trabajo. La identificación de las competencias de los colaboradores puede contribuir a un mejor rendimiento de la organización. Las competencias principales diferencian una organización de su competencia y crean una ventaja competitiva de la compañía en el mercado. Una competencia central organizacional es su fortaleza estratégica.Las competencias brindan a las organizaciones una manera de definir en términos de comportamiento qué es lo que las personas deben hacer para producir los resultados que la organización desea, de una manera que esté de acuerdo con su cultura. Al tener las competencias definidas en la organización, les permite a los colaboradores saber lo que necesitan para ser más productivos. Cuando se definen apropiadamente, las competencias permiten que las organizaciones evalúen en qué medida los colaboradores se comportan de determinada manera y en qué aspectos se deben generar estrategias de intervención y fortalecimiento de las competencias o nivel de competencias deseado.  Por último, las competencias pueden proporcionar un modelo estructurado que se puede utilizar para integrar las prácticas de gestión en toda la organización. Competencias que alinean sus prácticas de reclutamiento, gestión del desempeño, capacitación y desarrollo y compensación, entre otros para reforzar los comportamientos clave que la organización valora.

 

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